martes, 14 de julio de 2009

Eucaristia

SACRAMENTO: signo eficaz de la gracia.



La EUCARISTÍA, a saber el conjunto del Cuerpo y de la Sangre de Jesucristo presente bajo las especies de pan y de vino después de la consagración y por la consagración. Ahora bien consideramos ahora este conjunto de un modo general, sin concretar todavía nada acerca de los elementos, que sean esenciales en este sacramento.


La Eucaristía es algo sensible: especies y palabras


Todo lo cual se deriva absolutamente de aquello que Cristo realizó en la última Cena. En efecto consta que Jesucristo mismo empleó pan y vino (más probablemente con agua).

Porque el sacramento de la Eucaristía es alimento espiritual del alma, aumenta la vida espiritual y la conforta en unión con Cristo, cuya vida vivimos.

La UNIÓN CON CRISTO se entiende unión espiritual del hombre con Cristo Cabeza. Esta unión no se realiza en primer término por la Eucaristía, sino por la gracia santificante, la cual ya se da por supuesto que habita en el alma; más por la Eucaristía se aumenta, se perfecciona y «se lleva en esta vida mortal como a la cúspide».

Somos PRESERVADOS, esto es la comunión sacramental no perdona ciertamente los pecados mortales (per se), pero hace que el alma resista más fácilmente a las tentaciones y por tanto esté más apartada de cometer un pecado mortal.


Doctrina de la Iglesia. El Concilio Tridentino, en la sesión 13 c.2 (D 875): «quiso además ser prenda de nuestra gloria futura y perpetua felicidad». En el c.8 (D 882) se enseña que la Eucaristía es el pan espiritual «confortados por cuyo vigor (los fieles) pueden llegar desde el camino de este miserable peregrinar a la patria celestial».